Rodeada, por un lado, del bosque estatal de Saint-Germain-en-Laye que ocupa 3.500 hectáreas y, por el otro lado, de las orillas del Sena y el Puente Viejo, Poissy atestigua un pasado histórico de prestigio mediante su Colegiata de Notre-Dame que vio nacer a Luis IX (futuro San Luis), su Museo del Juguete situado en un edificio fortificado del siglo XIV, en el centro del recinto de la Abadía, que ha sabido conservar todo el encanto de las callejuelas de antaño. La ciudad también recibe a un turismo insólito con la visita a la Destilería del licor Noyau de Poissy, situada en peno centro ciudad.
Este paseo por todas las épocas puede prolongarse con una visita a la Villa Savoye, del arquitecto Le Corbusier, diseñada y construida entre 1928 y 1931 y al Ayuntamiento(1937). Poissy, muy marcada por la historia real francesa, durante siglos también desempeñó un papel económico preeminente en la vida local y regional, en particular gracias a su mercado de ganado. Hoy en día, la ciudad acoge en su región al Grupo PSA Peugeot Citroën que fabrica unos 1.500 vehículos al día y cuyas instalaciones se extienden por más de 180 hectáreas. Con la instalación del perfumista Rochas en la meseta, de Environnement S.A. (control del medio ambiente) y del grupo Ariès, las actividades se han diversificado en comparación únicamente al sector automovilístico tras la guerra. Con esta misma lógica, desde 1990, la ciudad ha fomentado el desarrollo de Technoparc, polígono industrial fruto del reacondicionamiento de una antigua cantera, cuyo objetivo es ofrecer a la ciudad un verdadero centro de desarrollo económico y un barrio de negocios capaz de responder a los desafíos de nuestra época, productor de riqueza y empleo. Desde siempre, Poissy ha sido una ciudad de intercambios. Reyes, Agnès de Méranie, originaria de Baviera o incluso Blanca de Castilla, ganaderos e industriales, artistas -desde Ossip Zadkine, artífice del bajorrelieve del Ayuntamiento hasta Yvan Theimer, escultor de la Place de la République – llegaron de todos lados a la ciudad natal de San Luis para relajarse, trabajar o crear. Para perpetuar esta tradición de recibir y compartir, el 25 de septiembre de 1965, los Sres. Jakob Schunk y Léon Touhladjian, alcaldes de Pirmasens (Renania-Palatinado) y de Poissy, pronunciaron el solemne juramento de hermanamiento que une a ambas ciudades. Desde hace más de 45 años, se han reforzado los vínculos de amistad y tanto alemanes como franceses descubren, a lo largo de sus sucesivos encuentros, sinergias en el desarrollo de ambas ciudades.













